Una de las bodas más emotivas en las que he estado en toda mi vida. Si bien es cierto que conozco a Germán desde que me conozco a mi, también es cierto que nuestros caminos se separaron hace tiempo, pero el tiempo es sabio y nos volvió a juntar.

Esta boda fue muy especial para mi, y no solo porque Germán es como mi hermano, sino también porque Rocío es una mujer maravillosa a la que quiero mucho. Es una persona llena de vida y alegría, que contagia a todos los que le rodean.

La boda fue un reflejo de ello, de la alegría y el amor que hay en esta pareja. Fue un evento único e inolvidable en el Club de Golf Playa Serena en el que todos los invitados disfrutamos al máximo.

Quiero agradecer a Germán y Rocío por permitirme formar parte de este día tan importante para ellos, y desearles toda la felicidad del mundo en su nueva vida juntos.